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OPINIÓN: La Partida

La Partida por Eilleen Arrieta
(enlaces añadidos por @venenury)

Quiero comenzar ahora que estoy aquí en Montevideo por escribir que Venezuela es hermosa; siempre lo supe y lo sabré y agradezco a Dios primero y segundo a Uruguay por la oportunidad de vivir esta experiencia y de poder compartirla.

¿Nos vamos? No se puede, no nos alcanza. ¿Con cuánto? ¿El año que viene o éste? ¿Para dónde? ¿Colombia? Allá está el presidente fulano. ¿República Dominicana? Tienen algunos problemas similares a los nuestros. ¿Panamá? Es que allá hay xenofobia. ¿Chile? No! Mis nervios no aguantan esa tembladera. ¿Argentina? Allá esta sutana… y así llegamos después de pasar por todos los países evaluando pro y contras por el tema de salud y la facilidad migratoria, a la República Oriental del Uruguay, donde google se convirtió en nuestro gran aliado lleno de imágenes, foros, información sobre el clima, salarios, departamentos,  y los videos en Youtube nos dieron una mejor vista del país, luego páginas de Instagram y así. Comenzamos a presupuestar y encaminarnos: a solicitar citas y documentos, legalizar y apostillar papeles, etc. En total se llevo casi año y medio sumando el tiempo de la cita en el consulado de Uruguay en Venezuela que no fue una decisión fortuita hacerlo en Caracas sino conveniente pues el gasto se haría en bolívares y no en dólares lo cual representaba una gran diferencia.

Hoy ya a un poco más de un mes de haber llegado entendimos que nos faltó mucho por googlear. No sabíamos sobre los temas de cómo poder alquilar, sobre como explicar a mi hijo pequeño sobre la legalidad del cannabis o el matrimonio homosexual. No sabíamos sobre la separación del Estado Uruguayo con la Iglesia Católica, sobre las leyes de salud o deducciones de salarios ni sobre lo amables, abiertos, simpáticos y pro deportistas que son lo uruguayos. A la mayoría les gusta que estemos aquí. Uruguay es un país de inmigrantes y nos respetan y admiran y es que los venezolanos y los uruguayos somos como un matrimonio donde se juntan dos mundos diferentes pero nos entendemos y eso es lo bonito. Ellos con su mate nosotros con el café. Ellos con su ta, nosotros con nuestro okey. Nosotros el de nada, ellos el por favor. Ellos con impecable, nosotros con el perfecto. Ellos con el está pronto, nosotros con el listo. Ellos con su chivito y nosotros con nuestra arepa.

Emigrar es de valientes. Nadie te cuenta lo difícil que es y es difícil porque los cambios son difíciles pero siempre para mejor. Recordemos que estamos hechos de madera fina y  somos tan grandes como la circunstancia que se presenta. Somos inteligentes y echamos para adelante. Cuando tengas miedo, cuando estes triste, cuando tengas nostalgia, siempre piensa en una premisa mayor: ten fe que todo estará bien y deja donde sea que estés a tu familia, tus valores y a tu país en alto.¡Exitos!

IMG-20180408-WA0007NOTA DEL EDITOR: Eilleen, su esposo e hijo de dos años viajaron por avión saliendo de Anzoátegui haciendo escala en Miami y Panamá (lo que les permitió 2 maletas por persona). Llegaron con aproximadamente US$3500 sin incluir pasajes pero afortunadamente su esposo ya tenía trabajo asegurado al llegar. Trajeron en las maletas ollas pequeñas, algunos alimentos, ropa y un edredón para el frío. En Montevideo tenían un familiar y un amigo, pero llegaron al Hotel Crillon que ofrece alquiler permanente. Su plan ha sido ahorrar en todo lo posible para mudarse en los próximos dos meses y para Eileen comenzar a trabajar cuando el bebé cumpla los tres años.

Mil gracias Eilleen por compartir un poco tu experiencia y por compartir tu día a día en instagram. Recomiendo a todos a seguir la cuenta @montevideollegando donde Eilleen cuenta sus vivencias en Uruguay y mediante el cual se suma a las muchas voces que demuestran que cada experiencia es única y que no hay una sola manera de hacer las cosas sino muchas y que está bien tener miedo pero no podemos dejar que ese miedo nos impida actuar y buscar nuestra felicidad y bienestar. Un beso enorme a Eilleen y a su pequeña familia y a todos los venezolanos estén donde estén. Nunca perdamos la esperanza.

Les recuerdo que todos los lectores son bienvenidos a colaborar. Escribe a venezolanosenuruguay@gmail.com con tus propuestas, preguntas, y recomendaciones.

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Viernes Sociales: El Duelo de Lejos

El domingo 31 de Enero 2016 llegué a Uruguay llena de ilusiones y optimismo. Mi abuela (la mamá de mi mamá) me hizo reír con su miedo de buscar empleo por internet. Según ella, los empleos por internet son todos ilegales… o peor, inmorales.

La tarde del sábado 6 de Febrero 2016 hablé con mi mamá antes de dormir y me dijo que habló con mi abuela y que estaba un poco aliviada con el dolor de la ciática y mas tranquila sobre mi movida a Uruguay. Todo estaba bien.

El domingo 7 de Febrero me desperté de pronto a eso de las cinco de la mañana (hora Uruguay) y noté tres llamadas pérdidas: (1) mi mamá desde EEUU, (2) mi primo desde Francia, y (3) mi prima desde Perú (si, somos una familia de expatriados). No necesité que me dijeran lo que había pasado, solo el cómo.  Horas después de hablar con mi mamá mi abuela se sintió mal, se desmayó, y luego murió. Su corazón simplemente dejó de latir. Tenía 80 años que apenas había cumplido en Enero.

Desde 2003, cuando por segunda vez salí de Venezuela, he perdido a mis abuelos paternos y ahora ambos abuelos maternos, dos tías (una víctima del hampa venezolana, la otra del paupérrimo sistema de salud), una gran amiga víctima de una terrible enfermedad, y un compañero de liceo que era policía y murió en medio de una balacera. No pude asistir a ninguno de sus funerales y en cada caso tuve que limpiar las lágrimas con rapidez y seguir el curso de mis actividades diarias.

Cuando piensas en expatriarte piensas en lo que te espera a ti: hacer nuevos amigos, nuevo trabajo, nuevas actividades, etc. Actualmente las tecnologías de la comunicación nos permiten estar en contacto por teléfono, video conferencias, texto, etc. Podemos compartir nuestra vida en tiempo real con el mundo entero si así lo deseamos pero no puedes compartir el duelo. No puedes abrazarte y llorar, no siempre es posible tomar un vuelo a última hora y estar al lado de tus seres queridos mientras recuerdan a la persona que ha fallecido. Sufrir la pérdida de un ser querido es uno de los retos, o quizás el mayor reto, que sufrimos los expatriados… sobre todo si tú, como yo, simplemente no puedes hacer el viaje.

El dolor de un duelo suele ser compartido. Estar con seres queridos, llorar con los amigos y familiares de la persona que ya no está nos da un sentimiento de clausura del que no tenemos acceso cuando estamos lejos. Yo he tenido que seguir con las actividades de mi día día: atender mi examen, ir al trabajo, manejar, hacer mercado… pensando que en casa la gente esta reunida, decisiones se están tomando, y un proceso de duelo está tomando lugar, un proceso que necesito pero no puedo tener.

Aunque yo aún no se cual es la mejor manera de afrontar este dolor, por ensayo y error (y con un poquito de ayuda psicológica) he aprendido algunas cosas que pueden facilitar el proceso y se las comparto aunque deseo que cuando este evento les pase (por que pasará) que ustedes mas bien puedan hacer el viaje pero si no pueden… aquí algunas cosas que pueden/deben hacer:

  1. Reconocer la pérdida. Suena extraño decirlo pero es importante tomarte un momento para reconocer lo que ha pasado. Esto tomará la forma que necesites. Para mi es tomar unos minutos y realmente pensar en la persona y recordarla. Luego hacer una llamada y hablar con alguien – como a manera de confirmar que esto realmente ha ocurrido.
  2. Tomar parte en el duelo a través de llamadas telefónicas, mensajes, etc. Ideal es estar allá pero si no puedes al menos puedes compartir la pérdida con los más cercanos. Para mi lo mas difícil con la muerte de mi abuela fue no estar con mi mamá quien afortunadamente si pudo viajar a Venezuela. Yo entonces le pedí a mis primos que le dieran un abrazo de mi parte. Suena tonto pero para mi fue una alegría que mi mamá me dijera sobre los abrazos que había recibido de mi parte.
  3. No te sientas culpable. Esto es mas fácil decirlo que hacerlo.  La muerte de un ser querido siempre nos deja sintiéndonos un poco culpables porque siempre hay algo que no dijimos o hicimos. Lo primero que pensé cuando supe lo de mi abuela es que debí llamarla. Nuestros seres queridos entienden porque estamos lejos y de ninguna manera desearían nuestro sufrimiento. Lamentablemente, la muerte es parte de la vida.
  4. Céntrate en los recuerdos.  Para la mayoría de nosotros nos resultará terapéutico recordar con cariño la persona que ha fallecido. Cada persona que muere deja un vacío en nuestras vidas. Algunos son más grandes que otros y depende de la relación que cada uno tenía con la persona que murió. Los buenos recuerdos llenan estos vacíos.
La última vez que estuvimos juntas. (Agosto 2011). Te amo.
La última vez que estuvimos juntas. (Agosto 2011). Te amo.

No dejen de comunicarse con sus seres queridos cuando tengan la oportunidad pues no saben cuando será la última vez que lo hagan.

Viernes Sociales está dedicado a artículos de opinión y experiencias personales. Todos los lectores son bienvenidos a escribir una entrada o algún artículo sobre cualquier cosa dentro del tema de inmigración a Uruguay. Escribe a venezolanosenuruguay@gmail.com con tus propuestas, preguntas, y recomendaciones. Feliz fin de semana!