Etiqueta: inmigración

EN VIVO! Sesión #2: Preguntas Frecuentes

Gracias a todos por participar!

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EN VIVO! Sesión #1: Preguntas Frecuentes

Bueno… después de tanto tiempo me decidí a lanzarme al agua y hacer un video en vivo contestando preguntas frecuentes. No estuvo fácil y hubo problemas técnicos pero MILLONES DE GRACIAS a los que se quedaron a charlar.

Aquí dejo los enlaces a los artículos que responden las preguntas que hicieron:

Venezolanos en el exterior: ¿dónde están?

El Laboratorio Internacional de Migraciones asegura que más de 1.800.000 venezolanos están fuera de su país residiendo en 96 de los 195 estados miembros de la ONU. Siguiendo el estudio Emigración intelectual y general en Venezuela de los sociólogos Iván de la Vega y Claudia Vargas, nos encontramos con que en 2013 los venezolanos ejercieron el derecho al voto en 82 países para participar en las elecciones presidenciales de ese año.

Las cifras oficiales sobre la diáspora son escasas pero trabajos como el realizado por estos autores y otros investigadores, han permitido arrojar luz sobre el tema. Para sorpresa de muchos (incluyéndome), quienes creíamos que el mayor flujo migratorio de venezolanos se encontraba en Estados Unidos, cuya estimación ronda los 500 mil, es Colombia realmente el país que más venezolanos ha recibido: por lo menos unos 800 mil se encuentran hoy en la hermana república. En segundo lugar EEUU y en tercer lugar España. América Latina es también un importante destino, hoy por hoy destacan las numerosas comunidades de venezolanos en las principales capitales de la región.

Según un estudio de 2015 realizado por la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Metropolitana, entre el 67 y el 82% de los estudiantes afirman que quieren irse a vivir fuera del país (fuente). Esta cifra sigue en crecimiento. Como dijo a finales del año anterior el consultor Luís Vicente León: “el primer semestre de 2016 los venezolanos van a extrañar el último trimestre de 2015”. Así fue. La crisis se ha profundizado al punto de hacer parte de la cotidianidad los miles de desnutridos en la calle. La escasez y la inflación han llegado a puntos desconocidos, lo que amplifica el volumen de ciudadanos que parten de la patria.

En la historia venezolana contemporánea existen tres puntos coyunturales que De la Vega considera cruciales para comprender el altísimo número de compatriotas que viven actualmente en el extranjero. En primer lugar señala el viernes negro de 1983: la drástica devaluación del bolívar que debilitó la economía nacional y minó la estabilidad del sistema democrático. Ese episodio cerró el ciclo de abundancia y expansión que caracterizó a la Venezuela de los setenta, abriendo un paréntesis que se expandió hasta la explosión social de febrero de 1989 y los posteriores intentos de golpe de Estado de 1992.

Como segundo punto, De la Vega menciona la crisis bancaria entre los años 1993 y 1995. El tercero es el ascenso al poder de Hugo Chávez en diciembre de 1998. Estos tres momentos dieron impulso a una oleada migratoria de profesionales venezolanos que buscaban oportunidades de empleo y mejor calidad de vida en el extranjero. Luego, con la consolidación de la Revolución Bolivariana en el poder (2004), esta acción se potenció para llegar a los niveles alarmantes que hoy registramos. Fue la base para una estampida aún más grande que ha dejado corto cualquier pronóstico y no conoce techo por lo pronto. Ya no son profesionales universitarios los únicos que se despiden de su tierra, sino todo tipo de personas que huyen de la barbarie.

Del millón 800 mil venezolanos en el exterior el grueso partió entre 2006 y 2010, de acuerdo con el Laboratorio Internacional de Migraciones. Es decir, después de la reelección de Chávez y la puesta en marcha del “Socialismo del Siglo XXI” la huida se incrementó. Igualmente, el período de Nicolás Maduro frente a la presidencia introduce una explosión en estos números. La cancelación del acceso a dólares preferenciales para viajeros, estudiantes, inversionistas y enfermos no ha sido un impedimento para la diáspora, por el contrario, cada vez más venezolanos se presentan en las oficinas de inmigración de todo el mundo solicitando establecerse legalmente o bajo la condición de asilo.

Ángel Arellano
Email:asearellano@yahoo.es
Twitter: @angelarellano
www.angelarellano.com.ve

Sobre el Currículum Vitae perfecto

Las docenas de correos que he recibido por parte de compatriotas venezolanos solicitando algún modelo o plantilla para diseñar una hoja curricular sencilla que les permita presentarse a una vacante de “empleo rápido” en Uruguay, me ha motivado a redactar este breve post. Todo surgió de un artículo que generó una importante cantidad de comentarios y un feedback mayor al esperado por tratarse de un tema esencial: la persistente búsqueda de trabajo.

Quienes se encuentran fuera de Venezuela por diversas razones (salud, estudios, familia, desarrollo profesional, seguridad, calidad de vida, etc.), en su abrumadora mayoría, no cuentan con becas, subsidios ni financiamientos, lo que ha impulsado a esta gran masa migrante (casi toda conformada por técnicos y profesionales para dicha de los países que la reciben y para desgracia de Venezuela) al mercado laboral. Todos buscan un primer empleo que les permita pagar los gastos esenciales mientras enfilan hacia una empresa o emprendimiento personal de su área profesional o vocacional.

Como preámbulo, preciso advertir que no soy consejero en recursos humanos, tampoco trabajé jamás en una reclutadora de personal ni nada por el estilo. Soy un periodista con algo de sentido común y un poco de calle. Capaz en el panel de comentarios aparecerá (eso espero) un experto en el tema que pueda refinar este aporte en beneficio de la comunidad que lee el blog.

Puntualicemos:

  1. No existe un CV perfecto. La magia puede que esté en todos lados menos en la elaboración de una carta de presentación, pues, en definitiva, y eso te lo confirmarán las entrevistas de trabajo en el Uruguay, tu mejor CV eres tú mismo. Tú forma de abordar la búsqueda de empleo, la actitud con la que te presentas en cada entrevista, la energía que le transmites al empleador y la manera de afrontar los retos. Existen sí modelos “ideales” de lo que debe ser un CV sencillo. Todos tienen más o menos lo mismo: datos personales (actualizados), una buena fotografía, estudios realizados, experiencia laboral y aptitudes.
  2. “¿Y qué datos ‘actualizados’ coloco si estoy esperando por cita en el Ministerio de Relaciones Exteriores o aún está en trámite mi residencia Mercosur?”. Número telefónico de contacto, dirección, email y número de pasaporte con el agregado “(cédula en trámite)”. Puedes trabajar con tu pasaporte aunque en algunos sitios solicitan la cédula uruguaya. Demás está decir que cada empresa es libre de fijar su política de admisión de personal. No obstante, por lo general ésta es muy flexible, así que difícilmente eso será un tropiezo.
  3. “¿Qué estudios debo colocar?”. La experiencia personal y la de muchos amigos acá confirmaron lo que los grupos de Facebook tienen rato diciendo: si buscas trabajo como asistente administrativo, recepcionista, vendedor en una tienda o mozo en un restaurante, entenderás que nada haces colocando el título de tu postgrado o la mención de la carrera en que egresaste, a menos que sea vinculante. En principio es difícil borrar nuestros méritos académicos por un tema de orgullo personal (justificado), empero, ciertamente hay que adecuarse. La lógica nos dice que los médicos no trabajan en call-centers ni los abogados en zapaterías, pero tampoco la lógica previó que la diáspora de profesionales venezolanos iba a ser tan grande. A muchos de los que conozco les ha ido bien mencionando en el CV solo su titulación universitaria principal (si la tienen) y su titulación de bachillerato.
  4. Experiencia laboral: naturalmente deberás colocar la venezolana. Busca la más a tono con el trabajo que aspiras y si no la tienes, obvia este segmento. Siempre será mejor decir la verdad: no tienes experiencia como cajera de una panadería, pero igual lo puedes hacer muy bien. Luego de eso, algunas aptitudes genéricas: responsabilidad, puntualidad, compromiso con los nuevos retos laborales, disponibilidad horaria…

Modelos de CV

Hay millones de plantillas y millones de tutoriales. No hay nada nuevo que decir, solo buscar en Internet algún modelo que sirva de ejemplo y cumpla con los parámetros sugeridos anteriormente. Con una sola página es suficiente. Intenta no colapsarla de texto y, por tu bienestar, evita cualquier detalle ortográfico. Algunos sitios en Internet con plantillas gratis que me parece que pueden ayudar un poco son: empapelarte, miCVideal, mclanfranconi y magicalartstudio.

Sobre el currículo requerido por las universidades e institutos de investigación

Para quienes van a realizar estudios de postgrado en Uruguay, o buscan empleo en universidades como becarios, investigadores o docentes, agrego lo siguiente: la Universidad de la República cuenta con un formato específico de CV (por lo general se usan las siglas “CVUy”) que pueden utilizar para aplicar en ésta y las otras casas de estudios superiores (he visto otros mucho más sencillos como el de la Universidad ORT, sin embargo creo que el CVUy es el más completo y cumple con las exigencias de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación). Les dejo un modelo publicado por la Facultad de Comunicación e Información, una plantilla en word y la guía oficial de la Udelar para la elaboración del CVUy.

Espero que este post sirva como un modesto aporte para todos los que siguen con interés el blog.

¡Éxito!

Ángel Arellano
Email: asearellano@yahoo.es
Twitter: @angelarellano
www.angelarellano.com.ve

Un Año Blogueando: ¿Qué les puedo decir?

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FELIZ CUMPLE! Parece mentira que ya hace un año que se me ocurrió la brillante idea de reubicarme en Uruguay y que buscando información me topé con la página de Facebook Venezolanos en Uruguay!!! Allí alguien recomendó la idea de crear un blog donde todas las preguntas que tanto se repetían y sus respuestas estuvieran concentradas. La idea me pareció genial y pasaron varios días y nadie se animaba a hacerlo así que me puse a escribir. Desde entonces el pequeño blog ha recibido mas de 200.000 visitas y personalmente he respondido a mas de 400 comentarios, unos 500 emails, y cientos de mensajes via Twitter, Instagram, WhatsApp y Facebook. Ha sido (y espero que siga siendo) una experiencia increíble conocer sus historias. Gracias por la confianza y espero que les vaya genial… eso sí, recuerden:

Cada proceso migratorio es único – el éxito de cada quien será el resultado del plan que armen y como lo ejecutan. Este blog es solo UNA fuente. El internet es tu mejor aliado y tu te conoces mejor que nadie. No sigas mis pasos (ni los de nadie). Construye tu propio camino, el que te convenga mejor, el que está diseñado para lograr tu propio éxito.

Les recuerdo que comencé el blog antes de mudarme y personalmente solo tengo tres meses y medio en Uruguay. Hoy les voy a contar un poco de mi experiencia hasta ahora.

Antes de venir a Uruguay – No conocía Uruguay ni a nadie en Uruguay antes de decidirme. En ¿Cómo elegir un país para emigrar? mas o menos explico como tome la decisión. Yo identifiqué cinco características importantes: (1) Facilidad de Residencia, (2) Idioma, (3) Posibilidades Laborales con mi nivel de inglés (nativo) y profesión (marketing), (4) Cercanía a Venezuela y (5) cultura local compatible.

En Facebook alguien me pasó el documento Guía para vivir en Uruguay (descarga directa) y en Noviembre 2015 pedí mi cita para la residencia. En Noviembre había cita para Febrero (recuerden, esto es algo que hay que pedir con antelación).

Mi Primera Semana en Uruguay – Yo llegué al Hotel Alvear en pleno centro de Montevideo (reservé con booking.com) y a solo cuadra y media del Ministerio de Relaciones Exteriores. Llegué un domingo 31 de Enero y mi cita era el 5 de Febrero. Aproveché los primeros días para caminar la ciudad, sacar el carné de salud (si, aquí se dice carné), obtener la Tarjeta STM para usar el transporte público, ponerle línea a mi celular (con ANTEL), y pedir la cita para la cédula para el mismo 5 de febrero pero en la tarde. Lee Viernes Sociales: Residencia y Cédula.

La Vivienda – Esa primera semana en Montevideo también la usé para buscar donde vivir. Para mí era importante conseguir una habitación para mi sola y por lo tanto las residencias no me servían. Las pensiones que visité fueron terribles pero finalmente a través de una amiga venezolana que había hecho en Facebook, y que había llegado un poco antes que yo, supe de un quasi-monoambiente que estaba disponible. Mi apartamentico es un cuarto grande dentro de una casa que comparto con 8 personas mas. He corrido con muchísima suerte pues esos ocho extraños en poco tiempo se han convertido en familia. Me encuentro ahora en la zona de Unión que no es muy retirado del centro de la ciudad y que tiene muy buena locomoción.

El Trabajo – Antes de llegar a Uruguay ya me había inscrito en todas los portales de empleo que pude y al llegar compré El Gallito (viene dentro de El País los domingos). Aunque mi área profesional realmente es marketing, tengo muchos años de experiencia dando clases de inglés así que preparé tres CV: (1) Profesor de Ingles, (2) Profesor Universitario de Comunicación, y (3) Especialista de Marketing. Actualicé mi CV en los portales de empleo, entregué en persona en cuánto lugar se me ocurrió, y apliqué vía email a otros tantos. Me llamaron de un colegio bilingüe a los pocos días y pensando “agarrando aunque sea fallo” acepté la oferta de empleo que me hicieron. Allí una nueva compañera de trabajo me habló de un instituto cercano que también buscaba teacher y fue así como el 15 de Marzo, seis semanas después de haber llegado a Uruguay me encontré trabajando mas de 40 horas a la semana.

OJO! Aquí en Uruguay se cobra una vez al mes, generalmente dentro de los primeros 10 días del mes. Aunque yo comencé a trabajar relativamente rápido, fue apenas esta semana pasada que cobré mi primer sueldo completo (de los dos trabajos).

La Salud – Al comenzar a trabajar, la empresa te inscribe en el Banco de Previsión Social (BPS) y entonces eres libre de elegir una mutualista para afiliarte o decidirte por ASSE, la salud pública. Yo entre a http://atuservicio.uy/ y allí comparé varias prestadoras de salud y me decidí por Circulo Católico. Ya lo he usado y no tengo queja. Las policlínicas no serán las mas modernas en infraestructura pero el trato es cordial y el servicio es bueno.

Costo de Vida – Actualmente mis gastos mensuales rondan los 22000 pesos al mes (unos US$690): 11000 en alquiler, 3000 en transporte, 5000 en comida, aseo personal, y artículos de limpieza, 500 en teléfono (mas que todo data), y 2500 en gastos varios: ropa, entretenimiento, etc. Mis dos sueldos me permiten ahorrar un poquito y/o enviar dinero a Venezuela.

El Futuro – Ya al cumplir tres meses trabajando puedo obtener una TDC uruguaya y optar por garantía de vivienda a través de Porto Seguro así que espero pasar las vacaciones de invierno buscando apartamento.

Seguiré trabajando para mantener el blog actualizado con información relevante para los venezolanos que estén pensando en emigrar a Uruguay siempre recordándoles que el blog no toma el lugar de la investigación que cada quien tiene que hacer. Aquí les dejo claro como hacer el trámite y una guía básica para que armen su plan; pero no olvides, es TU PLAN! 

Un Beso, Antonieta.

Cómo se ve lo que sucede en Venezuela

Venezuela a un paso del abismo

Esta semana aprovecho el espacio que me brinda el blog Venezolanos en Uruguay para reproducir la nota del colega periodista uruguayo Emanuel Bremermann sobre la situación en nuestro país, publicada el pasado domingo 08/05/2016 como trabajo principal en la edición del diario El Observador.

Venezuela a un paso del abismo

El país enfrenta una crisis que golpea todos los flancos de su población

Por Emanuel Bremermann

Los venezolanos se están acostumbrando a varias situaciones atípicas. Por ejemplo, a ir al supermercado y volver sin nada. Pero además, también se están acostumbrando a los cortes eléctricos de 4 horas o más, a la falta de medicamentos y a la delincuencia generada por todas las situaciones anteriores. En resumen, los venezolanos se están acostumbrando a ver cómo la calidad de vida de una amplia mayoría está descendiendo a niveles alarmantes.

Pese a que generalizar sería un error, la prolongada situación de desabastecimiento que sufre el país desde hace un largo tiempo está afectando a gran parte de la población, que ve cómo sus políticos se enfrascan en una guerra por la revocación del gobierno mientras las góndolas de los supermercados están vacías desde hace meses y el salario mínimo no cubre las necesidades básicas de una familia promedio.

Ángel Arellano tiene 25 años y es venezolano. Vino a Uruguay a fines del año pasado para realizar un doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de la República, y pese a que ya hace más de cinco meses que vive en el país, la realidad de su tierra lo toca directamente todos los días. “El venezolano de a pie, como le llamamos nosotros, está golpeado por todos lados. Todos los servicios son una calamidad” explica el joven, con una frase que, en cierto modo, resume la situación de su país.

Como explica Arellano, la sociedad venezolana ha recibido golpes desde todos los flancos, algunos de los cuales llevan ya largo tiempo gestándose. A la crisis de desabastecimiento se le suma una precaria situación energética, producto en parte del fenómeno del Niño, que azotó fuertemente el territorio caribeño este año, además de una crisis en el acceso a los medicamentos que remonta su origen al exilio de varios laboratorios años atrás.

Debido a la complicada situación, el parlamento venezolano, dominado por una coalición opositora denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), declaró en febrero la “emergencia nacional alimentaria”, algo que dio inicio a varios enfrentamientos entre oficialistas y opositores.

En resumen, el gobierno de Maduro acusa a la oposición y a grupos empresariales del país de generar una “guerra económica” que busca desestabilizar su mandato, mientras que para la oposición la raíz de la crisis y el desabastecimiento radica en la incompetencia gobernante del chavismo.

El último ataque del presidente fue contra Polar, la mayor empresa cervecera y alimentaria del país, que frenó la producción de varias de sus plantas la semana pasada. “Aquel que pare una planta, una industria o una fábrica será castigado con la ley” declaró Maduro.

Sin embargo, el trasfondo de la crisis está mucho más relacionado a la caída de los precios internacionales del petróleo –la principal exportación venezolana que genera el 96% de las divisas que recibe el país– y a un profundo desequilibrio fiscal por la contracción de los ingresos y el mal manejo de los fondos públicos, que llevaron a la inflación a 180,9% en 2015.

El control cambiario implementado por el gobierno afectó asimismo directamente los precios y provocó el desabastecimiento, ya que Venezuela importa casi la totalidad de los alimentos que consume.

“En Venezuela se ha llegado a un punto donde las personas se pelean en las calles por comida. Cuando la gente no consigue los alimentos en los supermercados, algo que sucede frecuentemente, se terminan generando revueltas y episodios de violencia, que han dejado a muchas personas heridas”, agregó Arellano.

Otro problema encadenado a la escasez de alimentos es el de los revendedores. Según Alfonzo Rodríguez, venezolano residente en Uruguay desde hace algunos meses, la reventa de alimentos a precios exorbitantes es una realidad cada vez más común, a la que muchas veces los venezolanos no pueden escapar. “La gente que esta desempleada y tiene tiempo va y hace la fila en los supermercados. Luego revende esos alimentos diez veces más caros de lo que salen en realidad. Por lo tanto, la gente que busca determinados productos y no consigue ir el día que estos se ponen a la venta, termina pagando por ellos un precio irreal”.

Rodríguez explica que, por culpa de estos revendedores, para muchos trabajadores que perciben el salario mínimo completar la canasta familiar es casi imposible. Actualmente este gira en torno a los 15 mil bolívares, algo así como US$ 40 por mes, luego de que Maduro decretara un aumento del 30% la semana pasada.

Crisis sin remedio

Casi a la par de la precariedad de la situación alimenticia, los venezolanos también deben lidiar con la falta de elementos tan comunes como una aspirina para el dolor de cabeza o para bajar la fiebre. “Los laboratorios y empresas médicas nacionales comenzaron a cerrar a inicios de la crisis del control cambiario, en 2012. Ese año también comenzaron a irse los laboratorios extranjeros, y poco a poco el país comenzó a entrar en un caos, al punto de que hoy en día hay un desabastecimiento del 90% de los medicamentos, algo que fue avalado no solo por la Federación Médica Venezolana sino por la Organización Mundial de la Salud”, explica Arellano.

Ante esta situación, los venezolanos han buscado otras alternativas para llegar a los medicamentos. “A través de los grupos de WhatsApp, yo veo como mis amigos en Venezuela piden constantemente medicinas para sus hijos, o también se avisa cuando uno tiene un lote de ellos a punto de vencer y quiere donarlos”, explica Rodríguez.

Los hospitales también sufren de graves carencias en cuanto a la atención, dado que no tienen los ingresos necesarios para el mantenimiento de los equipos, por lo que muchos pacientes en estado crítico no pueden ser atendidos. “Es incomprensible como en un país que donó US$ 10 millones a un hospital en otro país (por la donación del gobierno venezolano al Hospital de Clínicas de Uruguay en 2011) no tiene pastillas para el dolor de cabeza o para la fiebre”, concluye Arellano.

Diálogo en Uruguay

NOTA DEL EDITOR: Conversaciones como estas abundan. La verdad es que solo en Venezuela se sabe (porque se sufre) lo que está pasando. Es importante tomarse el tiempo de informar correctamente lo que está pasando en nuestro país. Nunca pierdan la oportunidad de explicar lo que se vive en Venezuela con el que quiera informarse.

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Fragmento de una conversación:

-¿Eres de Venezuela?

-Sí

-Venezuela. ¿Nicolás Maduro, no? ¿Allá es donde el Congreso quiere cambiar al Presidente y ahora el Presidente quiere liquidar al Congreso?

-Se pudiera decir que sí.

-Ah, ya. Leí que Maduro decretó los viernes como no laborales para ahorrar electricidad. ¿Es verdad?

-Sí claro, reciente.

-Y vi que la inseguridad es tal que la gente toma justicia por sus manos con linchamientos y han quemado a varios delincuentes, incluso a uno que ahora todo apunta que era inocente. ¿Es así?

-Tal cual.

-Me enteré que aumentaron en 6000% el precio del combustible pero aún con eso siguen siendo el país con la gasolina más barata pero con el nivel de miseria más alto del continente. Una lástima.

-Eso también es verdad.

-Una página web publicó un reportaje que me erizó la piel: resulta que hay enfermos de cáncer que prefieren suicidarse antes de tratarse la enfermedad en Venezuela debido a la gran escasez de medicinas y colapso de los hospitales y clínicas…

-También lo leí.

-¿Y cómo llegaron a ese punto? Nosotros admirábamos el desarrollo de Venezuela hace tiempo. Cuando estábamos en dictadura ustedes acogieron a cientos de compañeros que huyeron al exilio. Eran la vitrina de la democracia y ahora están en el fondo. ¿Qué les pasó?

Intento de respuesta: el ayer y el hoy

¿Qué nos pasó? Esa es la pregunta que se cuela en cualquier foro, conversación, cena familiar o charla. Los venezolanos, en especial los más jóvenes, cuya diáspora, según estimaciones, ronda el millón de almas, se preguntan qué le pasó al país del que hablaban sus abuelos, en el que todo era infinitamente mejor con respecto a la barbarie que se vive en estos días. No son pocas las incongruencias que se escuchan cuando alguien intenta analizar la trayectoria del “cómo” llegamos a este punto. Algunos pasan la factura al sistema político, otros resumen las causas, deportivamente, en una injusta frase de la que desconocen su origen y sentido estricto: “Cada nación tiene el gobierno que se merece” (Joseph de Maistre, 1753-1821). Del resto, palabras más, palabras menos, las acusaciones van en la misma dirección. Intentemos una respuesta resumida citando a los investigadores Daron Acemoglu y James Robinson en el prominente ensayo Por qué fracasan los países (7ª ed., 2014, Deusto: Madrid), quienes abordaron brevemente el tema:

“Venezuela también hizo la transición a la democracia después de 1958, pero esto ocurrió sin cesión de poder a las bases y no creó un reparto pluralista del poder político. Lo que sucedió fue que los políticos corruptos, las redes de clientelismo y los conflictos persistieron en Venezuela, y, en parte, como resultado de ello, cuando los votantes fueron a las urnas, incluso estaban dispuestos a dar apoyo a déspotas en potencia como Hugo Chávez, y la causa más probable es que pensaran que solamente él podría hacer frente a las élites establecidas de Venezuela” (pp. 535-536).

La crisis del sistema político y de la economía basada en el rentismo petrolero, fue el preámbulo para una sociedad que en buena parte no se sentía representada por la dirigencia y exigían una vuelta al reparto de la riqueza de los setenta. Chávez consolidó su proyecto con dinero a manos llenas, gastando todos los recursos que, por suerte, habíamos obtenido con los altos precios del petróleo durante su mandato. Falleció, y con él también murió la bonanza. Al país le tocó enfrentarse a su realidad: todo lo que consume lo importa, lo poco que produce no abastece el mercado interno, educación de baja calidad, pobreza y miseria creciendo sin control…

Vivimos sobre las ruinas de un sistema democrático que funcionó y que fue ejemplar. También que puede volver a serlo, con el concierto de la dirigencia y de la sociedad. No es que solo los gobiernos deciden el rumbo de un país o que solo los pueblos, sin organización ni sistema, determinan su futuro. Un poco de uno y un poco del otro.

Ángel Arellano

Email: asearellano@yahoo.es
Twitter: @angelarellano
www.angelarellano.com.ve

Artículo Original: ¿El gobierno que nos merecemos?